2012/11/12

Los sin techo


Muchas de las personas que deambulan y pernoctan en las calles, por alguna razón, han abandonado su hogar, otros suelen ser enfermos mentales pacíficos que no tienen contención familiar, están también los que han sufrido grandes pérdidas y también los que han emigrado de las provincias que han venido a la ciudad, sin dinero.

Los que abandonan el hogar voluntariamente u obligados por otros, y deciden exponerse a la condición de vivir en la calle, tienen que tener motivos importantes que lo justifiquen.

Por lo general, cuando se trata de mujeres o niños, se debe a situaciones de violencia familiar que no han podido afrontar de otra manera, porque la denuncia policial a veces, provoca aún más violencia y hasta puede terminar en tragedia.

La adicción al alcohol es la que comúnmente desencadena peleas y agresiones, lo que lleva a la desintegración de la familia y lo que hace que la mujer de la casa huya con sus hijos.

Más que un problema económico, gran parte de los indigentes que vagan por la ciudad son problemas sociales relacionados con familias disueltas, violencia de género, quebrantos económicos, distintos tipos de adicciones o enfermedades mentales como la depresión o la esquizofrenia.

Es difícil enfrentar las situaciones límite pero también es difícil hacer frente a una situación de calle, que hace que las mujeres y los niños se expongan a muchos peligros.

Los enfermos mentales no siempre son contenidos en sus hogares, aunque hoy en día sea más fácil esta tarea gracias a las drogas anti-psicóticas. Cuando les falta esa contención, o mueren sus familiares directos, estos enfermos suelen huir de sus casas, dejan de tomar la medicación y pueden convertirse en un peligro para sí mismo y para los demás.

Los hospitales psiquiátricos ya no aceptan a los enfermos crónicos en forma indefinida, por lo general atienden pacientes agudos, quienes suelen quedar internados alrededor de quince días, hasta que se estabilizan y luego los dejan ir a sus casas.

Los que se encuentran internados desde hace muchos años, son personas que no tienen dónde ir, ni tienen familiares que puedan ocuparse de ellos.

Hay gente viviendo en la calle desde hace muchos años que se niega a ir a los hogares de tránsito y que prefieren dormir a la intemperie; porque con el tiempo, han adquirido la cultura de la indigencia y se pueden desenvolver con bastante eficacia e ingenio, gracias a la ayuda de la gente y de las autoridades.

En una situación de calle no se pueden prever necesidades futuras, porque el que vive en esa condición tiene que satisfacer su necesidad inmediata sin pensar en lo que ocurrirá mañana. Es entregarse a la providencia, esperar o pedir la ayuda del prójimo y estar dispuesto a sufrir toda clase de incomodidades y privaciones.

Es sorprendente cómo puede sobrevivir mucha gente con tan poco y cómo se las ingenian para resistir las inclemencias del tiempo, principalmente en el invierno; mientras otros, que parecen tenerlo todo, están siempre insatisfechos.

Sin embargo, no todos los que viven en la calle logran sobrevivir en invierno, porque en esa época es cuando se produce la mayor cantidad de fallecimientos.

Personas sin techo existen en todo el mundo, no importa cuál sea su nivel económico, en muchos casos es una actitud de rebeldía hacia el sistema o bien una respuesta patológica frente al fracaso.

Las drogas y el alcohol son los motivos más comunes para caer en esta situación, aún cuando cuenten con subsidios por desempleo, porque la persona prefiere permanecer al margen antes que integrarse.

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