2013/09/20

Relación entre la personalidad y las enfermedades

El “factor general de personalidad” es un concepto acuñado actualmente, que reúne los rasgos sobresalientes y la conducta que caracterizan la forma de ser de una persona, con el fin de poder predecir su comportamiento y su tendencia a desarrollar trastornos tanto físicos como mentales.

Lograr medir en forma global a la personalidad, permite revelar patrones universales que favorecen los estudios genéticos y neurocientíficos tanto para la prevención como para diagnósticos y tratamientos más precisos.

Según esta clasificación, la personalidad consta de dos características básicas: la extraversión y la introversión, que pueden ser medidas.

Desde el punto de vista de la naturaleza, todos los seres vivientes reaccionan según el estímulo, con respuestas de atracción o evitación y aunque es cierto que existen variables individuales, se pueden distinguir dos comportamientos básicos de aproximación o evitación, la extraversión y la introversión.

A partir de investigaciones realizadas con animales, los científicos no tardaron en trasladar sus resultados, al estudio de los seres humanos, llegando de esta forma a la definición de dos rasgos psicológicos básicos en el hombre, la impulsividad y la ansiedad como dos características opuestas y no independientes como se habían considerado hasta ahora.

Por lo tanto, todos nos diferenciamos esencialmente en cuanto al nivel de impulsividad o ansiedad, o sea, según el grado de extraversión o introversión que nos caracterice, conceptos opuestos que según esta teoría forman el factor general de personalidad.

El modelo que describe a la personalidad, más aceptado hoy en día en Psicología, es el que tiene en cuenta cinco rasgos principales: nivel de extraversión, grado de neurosis, adaptación, empatía y responsabilidad.

En cambio, el “factor general de personalidad” que se maneja ahora, tal como se afirma anteriormente, abarca dos rasgos fundamentales que se destacan del conjunto de características personales que describen a una persona y que son la extraversión y la introversión.

Esta idea no es nueva ya que existen muchas teorías que intentan buscar la relación que existe entre la personalidad y las características de la conducta, de la inteligencia, del aprendizaje y de las enfermedades, tanto psíquicas como físicas, que pueden aquejar a los individuos.

En 1993, el psicólogo Hans Jürgen Eysenck, descubrió que ciertos tipos de personalidad tienen mayor predisposición a desarrollar cáncer o cardiopatías isquémicas. Por ejemplo, pudo comprobar que el tipo uno de personalidad, que son las personas emocionales y dependientes tiene más posibilidades de tener cáncer, y el tipo dos, cuya característica destacada es la sobreexcitación, la agresividad y la ira, tiene mayor riesgo de morir debido a una cardiopatía isquémica.

Esta tipología de personalidad y su relación con las enfermedades coincide con las características de extraversión e introversión mencionadas.

Las pruebas indican que un alto nivel de extraversión se relaciona con mayor impulsividad y tendencia antisocial o toxicomanías, mientras que un grado menor de extraversión se relaciona a una mayor predisposición a contraer trastornos emocionales y de ansiedad, mayor retraimiento social y una más elevada posibilidad de padecer enfermedades relacionadas con el estrés crónico.

Malena

Fuente: “Mente y Cerebro-Investigación y Ciencia”; “El factor general de personalidad”; Salvador Amigó Borrás, profesor titular de la facultad de psicología de la Universidad de Valencia.

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