2014/07/01

Destinos cumplidos


Hay gente que dedica su vida a cumplir un propósito que le exige gran esfuerzo, con una fuerza arrolladora, con una voluntad inquebrantable y con la plena convicción de estar cumpliendo su destino.

Noelia Petti es una nadadora argentina de 39 años, que en el pasado mes de marzo realizó la proeza de cruzar el río de la Plata, el más ancho del mundo.

Durante doce horas nadó incansablemente hasta alcanzar la otra orilla y conseguir así lo que se había prometido a sí misma, vencer al río para concretar su propósito de ayudar a la Casa del Niño de Emaús, en Burzaco.

Claro que antes de todo esto tuvo que demostrar en distintos circuitos su capacidad como nadadora y competir con los mejores del mundo, además de enfrentar duras pruebas, como ser capaz de nadar muchas horas en aguas con distintos grados de dificultad, muy frías y en todos los climas, para ganarse un lugar en el difícil arte de nadar en aguas abiertas, sin condiciones y en diferentes latitudes.

Cuando nada, Noelia se siente transportada, porque su nivel de concentración le hace perder la noción del espacio y del tiempo y aunque la natación es un deporte solitario. ella tiene la personalidad adecuada para ello.

Cuando no está enfrentando un desafío, Noelia da clases de educación física en distintas escuelas, pero antes, desde las siete de la mañana entrena 3 horas en la pileta del club Almirante Brown, de Adrogué, donde vuelve después de su trabajo para formar nadadores. De modo que su vida es estar en movimiento, nadar y estar en contacto con el agua en la pileta o en aguas abiertas.

Asegura que lo que la impulsa es su grado de compromiso con lo que hace, la educación que recibió y el ejemplo de sus padres; sin olvidar, por supuesto su pasión por el agua.

A los 39 años piensa en proyectar una familia, tener un hijo con Nacho, su pareja, que también, como no podía ser de otro modo, es nadador.

Reconoce que tuvo que relegar cosas importantes en su vida en pos de sus ideales, pero para ella lo más importante es no dejar asignaturas pendientes.

Felicity Aston, otra mujer fuera de lo común, ejemplo de perseverancia y valentía, es la exploradora inglesa que recorrió la Antártida esquiando, y que pudo experimentar lo que significa quedarse sola sesenta días, en el medio de ese continente helado; porque Felicity se propuso una tarea de titanes, lo que ninguna otra mujer había hecho antes, cruzar la Antártida de arriba abajo.

Esta experiencia la convirtió en la primera mujer en realizar esa hazaña, en una experta en climas extremos y en un ejemplo de coraje a toda prueba; aunque reconoce haber tenido miedo siempre y haberse sentido aterrada por la soledad.

Aunque se preparó tanto física como psíquicamente para la travesía y deseaba conocer cuáles eran sus límites, tuvo todo el tiempo conciencia de los peligros que la acechaban al verse rodeada de ese paisaje desolador.

Como estrategia para sobrevivir, utilizó la rutina haciendo todos los días lo mismo sin excepción y eso la ayudó aunque reconoce que el mayor problema no fue la exigencia física sino el esfuerzo mental de vencer la soledad y la necesidad imperiosa de no perder la motivación.

Contrariamente a lo que se puede suponer después de esta experiencia, Felicity continuó con su trabajo de exploradora en otras partes lejanas del mundo con renovado entusiasmo.

Griselda Moreno, otra mujer amante de las utopías, participa del proyecto Mujer Montaña que promueve la práctica del senderismo, media y alta montaña y deportes de aventura para mujeres de América del Sur.

La práctica de deportes la ayudaron a forjar su espíritu y a creer que nada es imposible.

Recorrió todo el mundo, escaló incontables picos, aprendió de esas experiencias el valor de la existencia y está convencida de que la montaña enseña a la gente que se atreve a desafiarla, a ser más solidarios y más humanos.

A Griselda no le molesta la soledad ni el miedo, porque cree que la soledad no es un enemigo sino una amiga que permanece siempre a su lado y le permite pensar, concentrarse y escuchar su propia voz y que el miedo es un guardián que la ayuda a permanecer alerta.

Griselda desde Salta, sueña con realizar la primera expedición femenina sudamericana al Himalaya; y todos sabemos que los sueños reflejan los más profundos deseos y que a la corta o a la larga, con fe y perseverancia, se cumplen.

Malena
Fuente: LNR; “La nadadora del sueño inmenso”; Marcela Ayora; “La aventura de la soledad”; Josefina Salomón; “La Cima, esa obsesión”; Silvina Beccar Varela.

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