Publicado por Malena el viernes 20 de noviembre de 2009

El Duelo Crónico




Mariana es viuda, tiene dos hijos grandes y trabaja como empleada en una oficina. Se siente decaída, no puede interesarse en nada, está triste y siente que la vida no tiene sentido para ella desde que falleció su esposo.

Cuando le pregunté cuánto tiempo hacía que había enviudado, me sorprendí cuando dijo que ya hacía diez años.

Me dijo que había sido un buen compañero, excelente padre, muy trabajador y de carácter afable; que lo extrañaba mucho y que de esa pérdida nunca podría llegar a reponerse.

Le pregunté si no le había quedado algo pendiente con él, algo que le hubiera querido decir y que no se atrevió, alguna culpa o algún remordimiento; entonces me confió que tal vez no le había expresado todo el cariño que se merecía y que era probable que con la llegada de los hijos se hubiera excedido en su atención hacia ellos, privándolo a él de la suficiente demostración de afecto.

Siempre recordamos lo mejor de nuestros seres queridos y nos resistimos a reconocer sus defectos. Sin embargo, para el que queda, es importante saber que no hay que endiosarlos cuando fallecen porque es imposible que hayan sido perfectos.

Mientras vivieron habrán hecho lo que pudieron con los recursos que tenían y nosotros, los que quedamos, también habremos hecho lo nuestro.

Es necesario estar en paz con los muertos, dejarlos partir y no retenerlos como si estuvieran vivos, porque hay que seguir viviendo.

Para poder mirar hacia delante, hay que atreverse a vivir una vida diferente y a empezar de nuevo sin ellos. Darse la oportunidad de tener nuevas experiencias, proyectar nuevos horizontes, aprender cosas nuevas y continuar creciendo.

Tal vez viajar si se puede, hacer otras amistades o tener otra relación con la que podamos compartir aún muchos días felices.

Elegimos nuestra vida y también nuestros estados de ánimo. Podemos elegir deprimirnos y vivir amargados anhelando el pasado o bien atrevernos a dejarlo atrás aceptando las circunstancias presentes y aprovechar la oportunidad que tenemos para empezar de nuevo.

Siempre es saludable decidirse a pedir ayuda cuando no se puede salir de un bloqueo emocional, cuando nos empeñamos en permanecer varados en el túnel del tiempo.
Mientras vivieron les dimos lo que pudimos e hicimos lo mejor que nos pareció en ese momento, de nada sirve pensar ahora que es lo que hubiera sido mejor para ellos cuando ya no están, desde la perspectiva que ahora tenemos.
Todos algún día moriremos y dejaremos a alguien atrás que seguramente nos gustaría que no sufrieran por nosotros cuando no estemos.



Publicado por Malena el jueves 19 de noviembre de 2009

Padres Solos




El padre es una figura esencial para la identificación del varón y también es importante para la mujer.

Pero también es necesario favorecer una presencia femenina sustituta que reemplace a la figura materna, tanto para los varones como para las niñas; que puede ser una abuela, o tía u otra persona empleada para esa función, siendo muy importante que siempre sea la misma.

Porque dos madres equivalen a media madre, tres madres representan un cuarto de madre y más madres son igual a ninguna madre.

El padre que ha quedado solo y trabaja necesitará una buena sustituta que pueda lograr principalmente un buen vínculo afectivo con los niños.

Esta posibilidad puede resolver en gran parte y con eficacia la ausencia de la madre por cualquier motivo.

La escuela solamente no es una alternativa válida, porque los niños necesitan la presencia en el hogar de ambas figuras, tanto paternas como maternas.

La presencia del padre satisface esencialmente las necesidades de autoridad, seguridad y protección y la de la madre las de nutrición y afecto.

Si el padre está solo y el niño no tiene otra figura que reemplace a su madre, deberá proporcionarle a su hijo la satisfacción de las necesidades que se esperan de él y las de la figura ausente.

Un padre por lo general puede realizar una tarea eficaz y estar en condiciones de hacer frente a esta responsabilidad solo, como también lo está una madre, aunque ésta tenga mayores recursos para el desarrollo emocional del niño.

Si la personalidad del padre es fría y distante y se encuentra solo realizando esta tarea, los niños crecerán en un medio similar, con falta de estímulos adecuados que le sirvan de guía emocional para su vida adulta.

La figura de los padres representa un modelo de acción para los hijos, y les servirá como marco de referencia en su vida futura.

Las carencias emocionales infantiles por ausencia tanto del padre como de la madre se reflejarán toda la vida del individuo, perturbando su vida de relación y de pareja e influyendo también en su rol como futuro padre o madre.

En la vida real son más las madres que quedan solas con sus hijos que sus padres y el hecho de que sea lo más habitual no indica que sea lo mejor para ellos.

Una madre sola también necesita proporcionar referentes masculinos para sus hijos, porque si no los tienen pueden afectar su desarrollo sexual en el futuro.

Uno de las causas más comunes de la homosexualidad es el problema de la identificación negativa del varón y de la mujer, por falta de referentes significativos.

Todavía en las sociedades modernas los chicos necesitan tanto a su madre como a su padre, y si esto no es posible, es indispensable para su buen desarrollo, que estas figuras puedan ser reemplazadas por personas significativas que puedan vincularse emocionalmente con ellos.











Publicado por Malena el miércoles 18 de noviembre de 2009

La Depresión, Flagelo de la Vida Moderna




La depresión es un trastorno que avanza como el tiempo, porque cada día hay más gente que consulta por este motivo, presentando síntomas como fobias, irritabilidad, desazón, insomnio, angustia o ansiedad, y que deben ser medicados con psicofármacos principalmente por el hecho de que en esta afección existe el peligro del suicidio.

La Organización Mundial de la Salud advierte que dentro de veinte años los casos de depresión superarán a los de cáncer y a los problemas cardiovasculares.

Frente a este panorama, mucho no se está haciendo en el mundo, pero afortunadamente se trata de una enfermedad que con el debido tratamiento se puede superar.

Es importante por lo tanto atender las señales que se presentan, que pueden anunciar un estado depresivo con antelación, como el hecho de no poder dormir o de dormir demasiado, tener desinterés, abulia, sentirse abatido, con falta de concentración y sin proyectos, con ideas persecutorias, o sentimientos de culpa.

Los cambios evolutivos son oportunidades en que se pueden producir estados depresivos, por ejemplo durante la menopausia, cuando además de la elaboración de la pérdida de la capacidad reproductiva hay que agregar los cambios hormonales que predisponen a sufrir alteraciones del estado de ánimo.

En la adolescencia se presentan casos de adicciones que también se relacionan con estados depresivos. Es un período de la vida que obliga a adaptarse a un nuevo esquema corporal y a relacionarse de una manera diferente, circunstancias que hacen sentir vulnerables a los jóvenes y los lleva a buscar refugio en el alcohol o las drogas si no son debidamente comprendidos.

Las complicaciones de la vida moderna, con exigencias cada vez mayores provocan en la gran mayoría un estado de tensión que cuando se hace crónico altera el normal funcionamiento del cuerpo y de la psique, principalmente cuando el balance entre lo que se tiene y se desea produce conflictos y frustración.

Salir de la depresión exige un replanteo existencial y una reestructuración de la personalidad a partir de nuevos parámetros y nuevos valores relativos, teniendo en cuenta los nuevos recursos.

Lo más importante es lograr volver a conectarse con nuevos proyectos, empezando con el cumplimiento de pequeñas metas y es conveniente rodearse de gente positiva, que esté comprometida con la vida, porque el entusiasmo se contagia.

La intención es el primer gran paso adelante para emprender nuevos desafíos, porque todo es posible.

La meditación es un instrumento de gran ayuda que despeja la mente y nos ayuda a conectarse con nuestras verdaderas potencialidades; y la visualización nos permite concentrarnos en los objetivos.

También es importante aprender a aceptar ayuda de los demás y no aislarse.

La imagen no es todo, pero puede ayudar mejorar la presencia, mantenerse pulcro y prolijo, rodeado de un ambiente acogedor, ordenado y agradable que reflejará en buena medida un mejor estado de ánimo; y por supuesto es indispensable estar dispuesto a realizar un tratamiento psicológico de apoyo.

















Publicado por Malena el jueves 12 de noviembre de 2009

Crimen resuelto por la víctima




Un hecho real conmovió a una pequeña villa del país del norte; cuando un hombre, reportó a la policía la muerte de su esposa, supuestamente asesinada por un intruso en el patio trasero de la casa.

Los detectives encargados del caso encontraron el cuerpo ensangrentado de la víctima tendido sobre el césped, ultimada a golpes en la cabeza, con un hacha encontrada cerca del cadáver.

La casa estaba totalmente enrejada y además contaba con un sistema de cámaras de seguridad colocadas en lugares estratégicos para mantenerla bien vigilada.

Obviamente no resultaba un objetivo conveniente para ningún ladrón con tantas medidas de seguridad, habiendo alrededor muchas otras del mismo nivel sin rejas ni cámaras.

Por lo tanto, para la policía el primer sospechoso fue el marido, quien curiosamente no mostraba signos de perturbación alguna por la reciente muerte de su esposa.

Además, cuando llegó la patrulla a registrar el hecho, el cadáver ya estaba frío, estimando el patólogo que la muerte se habría producido dos o tres horas antes del llamado del esposo a la policía.

Sin embargo, a pesar de las sospechas los efectivos policiales no encontraron señales ni ninguna evidencia que lo incriminara, por lo que fue dejado libre a las pocas horas.

No obstante, los detectives no abandonaron su hipótesis y se dedicaron a analizar prolijamente los videos que habían registrado las cámaras durante las últimas horas de vida de la víctima.

Sospechosamente, en el escenario del crimen, o sea el patio trasero de la casa, las cámaras habían sido desconectadas, de manera que no quedó registro de los acontecimientos en ese lugar ni se pudo constatar la participación de un intruso.

Pero sí fue grabada la circunstancia en que la pareja salió a pasear al perro y cuando volvieron, momento en que la mujer se dirigió al patio trasero seguida de su esposo, quien después de un rato regresó al frente de la casa, solo.

La policía trabajó intensamente para hallar alguna evidencia que lo incriminara, ya que a esa altura no dudaban que él era el que había cometido el hecho, procediendo a revisar nuevamente la casa hasta que finalmente encontraron unas manchas de sangre en una de las chinelas del sospechoso.

Se analizó el ADN en el laboratorio y se comprobó que era sangre de la víctima.

Fue declarado culpable de homicidio en segundo grado y condenado a veinte años de prisión.

La mujer tenía dinero y temía un ataque de su marido; y había hecho instalar las cámaras para sentirse más segura y además, poco antes de su muerte lo había quitado de su testamento.

Las cintas grabadas, la sangre hallada en la chinela del marido y el hecho de haberlo omitido en su testamento, fueron suficientes pruebas para que recibiera su condena.

La mujer no pudo salvar su vida pero ayudó para hacer justicia.