2017/11/13

LA PRUDENCIA - http://psicologia-malenalede.blogspot.com




Ser prudente significa practicar la moderación, tener cordura, templanza, tacto, discreción y el don de un equilibrado y coherente discernimiento.

Sin duda la palabra prudencia parece abarcarlo casi todo, pero ante todo nos puede ayudar a mantenernos sanos.

Estudios científicos han revelado que las principales causas de mortalidad hoy en día son: accidentes que se podrían haber evitado o a enfermedades no transmisibles, como ataques cardiacos, accidentes cerebrovasculares, distintas formas de cáncer, enfermedades respiratorias crónicas o diabetes; 
 afecciones que se suelen asociar a factores de riesgo como las malas costumbres y los excesos, las dietas poco saludables, el estrés, la falta de movimiento, el consumo descontrolado de alcohol o drogas y el tabaquismo.

A pesar de las campañas de prevención que alertan sobre estos  peligros  y sabiendo que estos comportamientos contribuyen al deterioro de los órganos e incluso pueden provocar la muerte, son muchos los que continúan manteniendo estas costumbres y también son cada vez más los que estimulados por su entorno, deciden incorporar estos malos hábitos e ignorar el peligro.

La prudencia hace posible la reflexión consciente e impide caer en las distintas trampas sociales que llevan a adoptar, principalmente a los jóvenes,  rutinas nocivas con la ilusión de lograr ser aceptado.
Ser prudente significa pensar en las consecuencias de nuestros actos, ser conscientes del compromiso que implican y de la responsabilidad que representan.

El sabio no es el que tiene muchos conocimientos sino el que trata todos los días de hacer lo correcto.

Malena Lede - Psicóloga 

2017/11/09

LA CRITICA - http://psicologia-malenalede.blogspot.com




Todos hacemos críticas a los demás desde nuestro punto de vista, o sea en función a nuestra experiencia y a nuestros propios valores, por eso es tan difícil comprender a los otros.

Criticar es fácil y no siempre los motivos que conducen a ello son constructivos, ya que generalmente los que critican lo hacen movidos por sentimientos inconfesables.

La envida, los celos, el resentimiento y hasta el odio oculto suelen promover la crítica con la intención de hacer daño.

No podemos evitar que los demás nos critiquen, sólo podemos hacer oídos sordos y persistir en nuestros propósitos teniendo en cuenta las ventajas y las desventajas y actuar en consecuencia.

La diferencia frente a la respuesta a la crítica la hace la fortaleza del carácter, la confianza en sí mismo y la solidez de la motivación.

No tenemos que olvidar que no existen exitosos que no hayan sido previamente ignorados, criticados, que no hayan jamás fracasado; que no hayan dudado nunca de la validez de sus propósitos y que estuvieran totalmente seguros de su éxito.

Aunque en esta sociedad de consumo un éxito no siempre es la consecuencia de algo valioso, nadie invierte en algo que no vale la pena, de modo que es importante esforzarse lo necesario para brindar lo mejor de sí mismo, para que los fabricantes de éxitos se interesen.

Una crítica constructiva nos ayuda a crecer y nos señala incoherencias y contradicciones con respecto a nuestra forma de pensar.

No es que no podamos cambiar nunca de parecer; al contrario, la postura personal tiene que ser lo suficientemente flexible como para aceptar la evolución y el cambio.

Pero si sobre la marcha nos damos cuenta que no es eso lo que queríamos sino otra cosa, entonces tendremos que hacernos responsables del compromiso y pagar el costo.

Elegir siempre es un riesgo que hay que asumir porque nos compromete para siempre y nos obliga a cumplir.

La crítica vulnera la autoestima cuando la persona no tiene convicciones firmes y duda de sí misma.

Malena Lede - Psicóloga 

2017/11/08

EL PROBLEMA DE NO TENER TIEMPO - http://psicología malenalede.blogspot.com




Vivimos en una sociedad alienante expuestos a los patógenos virus de los excesos.  Exceso de información, exceso de trabajo, exceso de planes, exceso de ocupaciones, exceso de trámites, exceso de estimulación, exceso de exigencias, etc.

Cumplir con la agenda llena, con el trabajo y con la familia se convierte en una misión imposible.
La vida moderna es una sucesión de obligaciones que nos producen estrés, que puede llegar a matarnos y muchos se obsesionan con el control y comienzan a padecer de ataques de pánico.

Algunos están tan cansados al final del día que no pueden dormir entonces toman pastillas para poder conciliar el sueño, y al día siguiente tienen que tomar pastillas para no dormirse en el trabajo.
Necesitamos relajarnos, distinguir lo necesario de lo intrascendente, aprender a soltar y a decir que NO.

En una charla de TED, uno de los sobrevivientes del avión que cayó en el río Hudson, en USA, ya hace unos años, contó cómo vivió lo que pensó que serían sus últimos momentos, cuando después de haber perdido dos motores,  el capitán de la nave les informó a los pasajeros que se prepararan para el impacto.

Frente a su muerte inminente se dio cuenta que hasta ese momento había pensado que era eterno, que la muerte era algo muy lejano que le pasaba a otros,  pero que él tenía tiempo de sobra.

Tomó conciencia que todo puede cambiar en un minuto, que había postergado cosas que debía haber hecho, que había perdido tiempo discutiendo con muchos por defender su propio criterio y que aunque el hecho de morir da tristeza, no da miedo.

Afortunadamente todos los ocupantes del avión se salvaron gracias a la extraordinaria pericia del piloto, pero esa experiencia le sirvió a esta persona,  para aprender a vivir la vida de otra forma, a no discutir más con su esposa, a no imponer más su razón,  a apreciar cada momento como si fuera el último, y  a no guardar nada para mañana y usar todo.

Antiguamente no se hablaba de sexo aunque formara parte de la vida, ahora no se habla de la muerte,  no se realizan velatorios y se esconde a los  muertos, aunque la muerte sea la única certeza que tenemos y todo lo demás pura incertidumbre.

Sin embargo, la conciencia de que la muerte que tratamos de negar nos acecha todos los días y que el futuro es sólo una utopía, es lo que nos puede cambiar y darle sentido a esta vida.

Malena Lede