2019/03/31

EXTRANJEROS QUE INGRESAN AL PAÍS Y ARGENTINOS QUE EMIGRAN - Psicología Malena Lede

Actualmente vienen a radicarse en Argentina muchos inmigrantes, tanto de países limítrofes como también de otros países de Sudamérica.

Afortunadamente para nuestro país, desde el punto de vista económico, ingresan personas jóvenes, hecho que sin duda alguna nos beneficia en muchos sentidos.


Argentina tiene un gran potencial económico sin embargo cuenta con una población reducida,  no obstante su extraordinaria riqueza,  la mayoría concentrada en la capital del país, .


Las corrientes de inmigrantes y también de emigrantes siempre han existido, muchas veces por cuestiones políticas y también económicas, fenómeno que a mi entender, lejos de perjudicarnos nos enriquece.


Los jóvenes que emigran tienen la oportunidad de conocer otras culturas; porque una cosa es leer lo que dicen los libros o los periódicos y otra muy diferente insertarse personalmente en ciudades lejanas y desconocidas,  con diferentes costumbres, distintas historias y en los que se hablan otros idiomas.


La experiencia de vivir en otro país exige un proceso de adaptación que no siempre es fácil pero que la mayoría está dispuesta a enfrentar aún viéndose obligados a desempeñar actividades que tal vez jamás estaría dispuesta a realizar estando en su propio país.


Así es probable que muchos egresados de prestigiosas universidades que han logrado no sin esfuerzo un título académico estén dispuestos a desempeñarse como personal de servicio, lava platos, meseros, niñeros etc., en otros países,  con tal de tener la oportunidad de vivir esa experiencia.


Viajar por placer no es una posibilidad que pueden tener todos; pero viajar con el propósito de trabajar haciendo cualquier actividad sin prejuicio alguno para conocer el mundo y recorrerlo puede estar al alcance de muchos que no temen enfrentarse con lo desconocido y que pueden confiar ciegamente en si mismos.


Desempeñarse en tareas manuales, como lavar platos, cocinar, limpiar casas, servir las mesas de los restaurantes, o trabajar en el campo, pueden ser experiencias que permite valorar más la propia condición personal y comprender las de otros menos afortunados.


Vivir en otros países nos enseña a valorar mucho más el propio lugar donde se ha nacido; comprender mejor los cambios, las dificultades, los obstáculos y cada momento histórico.


Hay quienes solamente aprenden a comportarse en forma civilizada conociendo otros lugares, con leyes más estrictas, que se cumplen, donde existe más respeto entre las personas y donde no se tolera con tanta liviandad el delito.


No todos los que emigran suelen quedarse definitivamente; muchos vuelven enriquecidos por valiosas experiencias y con mayor madurez para enfrentar la vida en su propio país viéndolo con otros ojos, los ojos de la experiencia que son los que más ven con claridad las diferencias.


2019/01/14

EL EXCESO DE INFORMACIÓN - Psicóloga Malena Lede

Hoy en día somos sometidos a un agotador exceso de información y sus consecuentes interpretaciones,  que nos llegan a través de todos los medios de comunicación a los cuales la gran mayoría tiene acceso.

Al respecto confieso que con los años pude aprender a vivir en el mundo que deseo no en el que otros tratan de imponerme; por lo tanto, no leo lo que no me interesa, no veo lo que no me gusta y no escucho lo que no me agrada.

Esta no es una postura egoísta ni insensible, sino simplemente necesaria en un momento de mi vida en el que considero que me he ganado con creces el derecho a ejercer mi libre albedrío y a elegir.

Me he dado cuenta de la gran influencia que tienen en nosotros los mensajes subliminales y también abiertamente negativos que recibimos constantemente;  y cómo éstos pueden modificar nuestros pensamientos, nuestras intenciones y nuestra conducta.

Los científicos afirman que nuestro cerebro reacciona de la misma manera tanto cuando nos identificamos con las experiencias de otros como cuando vivimos las propias, por esa sola razón ya resulta peligrosa la influencia externa.

¿Por qué tenemos que aceptar contaminarnos con las vidas y los acontecimientos dramáticos que lamentablemente viven otras personas que no conocemos, cuyas vivencias, por distintas razones, ya sean elegidas o no,  los han llevado a perder la esperanza y la fe y que sólo siembran amargura? cuando cada persona tiene el derecho de vivir su propia vida, lo que les ha tocado y lo que han elegido vivir.

Hoy más que nunca tenemos que cuidarnos del exceso de información que para captar la atención recurre a golpes bajos tratando de difundir malas noticias y dramas ajenos; experiencias límite inevitables en una población de millones de habitantes; que pueden afectar nuestra salud, nuestro rendimiento y nuestro estado de ánimo.


2018/12/12

NUESTRA LIBERTAD PARA TOMAR DECISIONES - Psicóloga Malena Lede



Nadie nos puede decir qué hacer cuando estamos frente a una duda; cómo actuar, qué decir, sólo nosotros podemos hacerlo, porque tomar nuestras propias decisiones definirá nuestros valores y nos revelará quienes realmente somos.

Podemos creer que todos los que nos rodean son un obstáculo, sin embargo son indispensables porque sin ellos no podríamos tomar conciencia de nosotros mismos.

La posibilidad de elegir es la oportunidad que tenemos de crear algo nuevo y único, todo aquello que es ideal para nosotros pero que muchas veces dejamos pasar para hacer lo que hacen otros.

El derecho a la libertad  nos permite tomar nuestras propias decisiones; no podemos renunciar a hacer lo que profundamente deseamos y para lo que hemos nacido ni atentar contra nuestras verdaderas intenciones.

No existe una manera de ser, un modo de actuar, que pueda ayudarnos a avanzar; sólo nos tenemos a nosotros mismos; por eso no podemos culpar a nadie de nuestra inoperancia, 

Ser capaz de emprender el propio camino es el más grande desafío porque cuando nos decidimos a cumplir nuestro destino,  la vida se encarga de ayudarnos.

No somos seres aislados  porque  todo tiene que ver con todo.