2018/05/23

LA EDAD CRÍTICA EN LA MUJER - Psicología Malena Lede


Afortunadamente, no todas las mujeres presentan serios trastornos en la menopausia, principalmente si se trata de personas que están en plena actividad profesional, que tienen una pareja, familia, hijos adolescentes o mayores y un hogar.

La menopausia representa el fin del ciclo reproductivo de la mujer que no necesariamente implica el término de su actividad sexual sino que al contrario, puede ser el inicio de una vida de pareja más activa y relajada.

Significa terminar con el uso de métodos anticonceptivos y el fin de la preocupación por un embarazo no deseado.

Sin embargo, algunas mujeres pueden vivir esta etapa de la vida como una experiencia negativa, tener dificultades para aceptarla, sentirse deprimidas y preocupadas excesivamente por su apariencia o en el peor de los casos llegar a abandonarse al extremo hasta sentir pena por sí mismas.

Llegar a la menopausia significa haber vivido la mitad de la vida, usualmente para satisfacer no solamente las necesidades propias sino también de la familia, pero al mismo tiempo representa la posibilidad de seguir viviendo muchos años más para pasar a otro nivel y poder satisfacer nuevas necesidades estrictamente  personales.

Como bien decía Jung, “la madurez es la edad de la cultura”, o sea la oportunidad de desarrollar el espíritu y de penetrar en el atrapante mundo del conocimiento. Pero no necesariamente se refiere a llegar a ser un erudito y convertirse en una enciclopedia sino que significa todo lo que el hombre o la mujer hacen empleando su capacidad y creatividad sin recurrir a viejas fórmulas.  

Se trata de todo aquello que alguna vez han deseado saber y que han postergado por no tener tiempo, lo que les resulta de interés y tienen las  condiciones para hacerlo porque les agrada y siempre les agradó,  porque es otra vocación y porque será lo que les permitirá en el futuro próximo emprender nuevos desafíos.

Es un nuevo comienzo y además la oportunidad de conocerse mejor a sí misma.

Malena Lede - Psicóloga

2018/05/17

EL FALSO AMOR - Psicología Malena Lede


El amor siempre produce temor porque hay que renunciar al ego, por esa razón sólo existe el falso amor sin compromiso.

Hoy en día el culto al ego es una religión, por eso hay tanta falta de amor en el mundo y tantas relaciones efímeras; porque el ego no quiere desaparecer.

Sin embargo, sin amor la vida no tiene sentido, no se puede ser feliz ni sentir alegría y sólo se pueden lograr vínculos vacíos.

El falso amor produce tristeza, disgustos, peleas y violencia; más que una relación de amor es una relación de odio.

El amor verdadero cuesta demasiado porque hay que renunciar al ego, que aunque es una entidad falsa, una idea siempre equivocada de uno mismo,
una imagen sin importancia, se atesora más que ninguna otra cosa en el mundo.

El verdadero amor revela el auténtico ser que el ego se empeña en ocultar y hay que ser muy valiente para enfrentar el miedo que produce.

El amor duele porque nos transforma y toda transformación produce el dolor de un nuevo nacimiento que nos enfrenta a lo desconocido.

Debido a esto la gente se resigna a vivir sin amor, o sea a sufrir en vano, eludiendo de esa forma la posibilidad de crecer y elevar su conciencia.

Sin el otro, que es un espejo de mi mismo y que me obliga a despojarme de la máscara, no puedo reconocerme para saber quién realmente soy.

El amor verdadero exige entrega incondicional, deshacernos de las defensas a las que estamos acostumbrados y arriesgarnos a vivir con audacia, resistiendo el miedo al rechazo y siendo más vulnerables.

El amor a otro es el primer paso hacia Dios, decía Martin Buber, la única manera de salir de sí mismo, ser con el otro y aceptar que la individualidad es una ilusión y que sólo formamos parte de un todo.

El origen de las neurosis es el narcisismo, no poder salir de uno mismo y quedarse solo estancado en el ego.

El amor verdadero a otro, a una pareja, un hijo, una madre, un amigo es la oportunidad de estar en armonía con la humanidad y con el mundo y es lo único que vale la pena, todo lo demás es secundario.

Malena Lede – Psicóloga
Fuente: “El libro del ego”; Biblioteca Osho.


EL TAROT COMO TEST PROYECTIVO - Psicología Malena Lede


Un psicólogo puede utilizar las cartas del tarot como test proyectivo y evaluarlo como el test de Rorschach

En efecto, las cartas pueden ser una herramienta eficaz ya que sus figuras están cargadas de simbología y pueden funcionar como disparadores de emociones, traer a la conciencia antiguos recuerdos que todavía permanecen vivos en el inconsciente que provocan conductas no deseadas y revelar deseos reprimidos.

Por lo general,  se utilizan los 22 arcanos mayores y la carta 23 o cero,  que coinciden con los números de las letras del alfabeto hebreo y cuya interpretación simbólica es similar al significado que otorgan a las figuras los test proyectivos,  la numerología, la astrología,  la mitología y a los  arquetipos del inconsciente colectivo de Jung.

Las imágenes ponen en funcionamiento los circuitos del sistema nervioso del hemisferio cerebral izquierdo para la observación objetiva y del hemisferio derecho para el conocimiento intuitivo; y abarcan todas las situaciones de la evolución colectiva de la humanidad y de la evolución individual; comprendiendo todas las posibilidades de la experiencia humana, incluidas las del porvenir.

Más que seguir una metodología hay que actuar libremente, sin comprometerse con ninguna escuela de pensamiento ni con ninguna instrucción autoritaria; ya que los que mejor interpretan las cartas siempre han sido quienes no recibieron ninguna instrucción y sólo se dejaron llevar por su instinto. 
Por eso, lo mejor es empezar con una apreciación subjetiva.

Hay que observar si las figuras evocan personas reales, familiares, novelescos y todo lo que llama la atención, lo que les gusta,  lo que les disgusta, las intenciones aparentes de los personajes, lo que les parece que están haciendo y lo que ocultan, los objetos que los rodean a los personajes y las situaciones que representan, etc.

Los números tienen un significado similar a los símbolos religiosos, filosóficos, de los textos alquímicos y de los antiguos escudos y blasones..

Existen distintos niveles de interpretación de las cartas del Tarot, pero el Tarot de Marsella le agrega al simbolismo el método objetivo de observación.

Hay que atreverse a descifrar ese lenguaje simbólico y convencerse que se puede comprender este modelo del Cosmos, pero siempre interpretando el contenido en función de la experiencia actual de cada sujeto.

Psicología Malena Lede
Fuente: “El Tarot”; Tchalaï Unger.