2014/04/16

El sentido de la vida


Vivir es la oportunidad de tener experiencias y para qué vivimos es una cuestión de cada uno.

La búsqueda del sentido de la propia vida es la más importante tarea que todo ser humano tiene que hacer para sentirse vivo y poder vivir intensamente cada minuto de su existencia.

En su libro “La búsqueda de significado”, Viktor Frankl, famoso médico psiquiatra (1905-1997), relata cómo pudo sobrevivir a las penurias de un campo de concentración y por qué pudo soportar la pérdida de toda su familia, inclusive la de su joven esposa con quien solamente estuvo casado un año.

Él fue el único de su familia que se salvó porque era médico y en el campo de concentración lo necesitaban, pero no recibía un trato especial ya que sus condiciones de vida no eran diferentes a las de los demás prisioneros.

Victor Frankl se dio cuenta que solamente sobrevivían las personas que tenían algo por qué vivir, ya sea alguien que lo esperaba afuera, hijos que lo amaban, un trabajo que les gustaba, etc.

El que ya no tenía a nadie ni nada, irremediablemente fallecía, y su desaparición era independiente de las condiciones deplorables en las que vivían, porque para todos, eran las mismas.

A él mismo lo ayudó a sobrevivir, comenzar a desarrollar esta teoría sobre la importancia de tener propósitos en la vida, principalmente, para ayudar a los enfermos de depresión.

Cuando sus carceleros se enteraron que estaba escribiendo un libro le quitaron todo, ya que el objetivo de los campos de concentración era aniquilar la personalidad convirtiendo a los prisioneros en números.

Sin embargo, él no perdió la esperanza y como no tenía ni dónde ni con qué escribir, se dedicaba todos los días a memorizar su teoría guardándola en su cerebro, cosa que a sus carceleros les era imposible comprobar; y eso le bastaba para conservar la cordura y las ganas de seguir viviendo.

Así, sobrevivió tres años encerrado en distintos campos de concentración nazis, desde 1942 hasta 1945, o sea hasta que terminó la segunda guerra mundial.

Su deseo de que se conociera el relato fiel de lo que había sucedido en esos campos de concentración y cómo había logrado superarlo, fue el incentivo más poderoso que le permitió mantenerse vivo y a darse cuenta de que todo el que tiene algo por qué vivir, encontrará siempre cómo hacerlo.

Tener bien claro su propósito en la vida, lleva a una persona a disfrutar más de cada momento, a mantenerse saludable y a vivir más.

Los científicos coinciden en afirmar que los que sufren de depresión afirman no tener ninguna razón para levantarse cada mañana; y el hecho de no conocer para qué viven los hace más vulnerables a los avatares de la existencia.

Pero son muchas más las personas en el mundo que no saben cuál es el sentido de su vida, no saben que todos tenemos no uno sino muchos propósitos para qué vivir y que sólo el buscarlos ya brinda satisfacción y le da sentido a la existencia.

El propósito en la vida se relaciona con la vocación, con las habilidades y aptitudes únicas que cada persona tiene y con las posibilidad de participar en el contexto.

Para hallar ese propósito hay que permanecer atento a lo que sucede cada día, conocer mejor las propias cualidades y capacidades, observar qué es lo que produce más placer, lo que proporciona más satisfacción, todo aquello que hace que se pierda la noción del tiempo cuando se lo está haciendo; y principalmente nunca renunciar a los sueños.


Malena
Fuente: "La búsqueda de significado"; Viktor Frankl

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Recuerda escribir tu nombre o apodo que te identifique.
Consultas anónimas no serán respondidas.
Gracias por participar de este espacio!