2015/06/11

La regresión hipnótica - Psicología Malena Lede




Desde hace casi un siglo se han desarrollado trabajos sobre la regresión hipnótica a vidas pasadas; pero la práctica de la hipnosis como instrumento terapéutico es mucho más antigua, ya que se comenzó a utilizar en Occidente a partir del trabajo del médico austríaco Mesmer (1733-1815).

En el proceso de la hipnosis intervienen el hipnotizador, que no necesita tener ningún poder especial, sino tomarse el trabajo de aprender las técnicas que se requieren; y el sujeto que será hipnotizado; aunque la auto hipnosis también es posible

La facilidad para hipnotizar a otro, depende del grado de empatía que tiene cada individuo y de su verdadero deseo de ayudar; y para ser hipnotizado se debe tener plena confianza en el hipnotizador, ya que con su colaboración podrá liberar el poder curativo que tiene en su interior y deshacerse de hábitos dañinos.

La regresión a etapas tempranas del desarrollo o a cualquier experiencia del pasado, fue utilizada por el Psicoanálisis para hacer consciente las situaciones traumáticas que no fueron elaboradas emocionalmente y que se han olvidado, pero que han dejado una huella en el inconsciente que puede afectar la personalidad y la conducta en el presente.

Estos pacientes pueden llegar a recordar, en estado de hipnosis, hasta los detalles más insignificantes que le ocurrieron en ese momento de su vida y volver a revivirlos.

Por ejemplo, una persona adulta en estado de hipnosis puede actuar como si tuviera cinco años y olvidar todo su desarrollo posterior.

Estos hechos, animaron a los hipnotizadores a atreverse a ir más allá en el tiempo, haciendo que los hipnotizados revivan el momento del parto e inclusive la vida intrauterina.

Los mismos pacientes sorprendieron a sus terapeutas cuando, traspasando el umbral de esta vida, lograron acceder a existencias anteriores al momento de la concepción.

Existen trabajos sobre regresiones a vidas pasadas desde el año 1906 y posiblemente hayan tenido lugar esas experiencias desde mucho antes.

A mediados del siglo pasado comenzaron a publicarse varios libros sobre regresiones a vidas pasadas con cientos de experiencias documentadas que demostraban que los individuos sometidos a una regresión hipnótica, efectivamente habían vivido en siglos anteriores.

Estos sujetos pueden recordar haber sido otras personas, con distinta personalidad e incluso con diferente sexo y también podían recordar el momento de su muerte y su paso por la eternidad, cuyas características dependían del comportamiento que habían tenido en esa vida.

Estas experiencias coinciden con las creencias ancestrales en la reencarnación, ya que los sujetos en regresión a vidas pasadas, que querían volver a vivir, podían elegir a sus padres y quiénes querían ser, con un propósito evolutivo.

La verificación de los hechos vividos en épocas muy antiguas no siempre pueden ser corroboradas por no existir registros, pero muchas experiencias ocurridas en un pasado más cercano han podido ser comprobadas, como por ejemplo los detalles de las casas donde habían vivido, sus nombres y apellidos y el lugar donde habían nacido.

Brian Weiss, médico psiquiatra contemporáneo, fue un psicoanalista escéptico, que sólo creía en la ciencia, hasta que una de sus pacientes, en estado de hipnosis, tuvo una regresión a vidas pasadas que mejoró sus síntomas y que hizo que él cambiara totalmente de manera de pensar.

Aunque este profesional no utiliza más la hipnosis para lograr las regresiones, ya que es posible acceder a otras vidas mediante la relajación profunda, se ha dedicado desde entonces, a desarrollar y difundir su técnica, dando conferencias en todo el mundo y publicando varios libros; entre ellos "Muchas vidas, muchos maestros", que fue y sigue siendo un best seller.

Malena
Fuente: “Reencarnación, Creencias ancestrales y testimonios modernos”; David Christie-Murray.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Recuerda escribir tu nombre o apodo que te identifique.
Consultas anónimas no serán respondidas.
Gracias por participar de este espacio!