Sin ninguna duda, una pandemia como la que estamos padeciendo, es cosa seria, pero no tan seria como para perder la dignidad y pretender obtener beneficios utilizando influencias, en este caso, para vacunarse antes que otras personas en situación de riesgo.
A esas personas, que se aprovechan de sus posiciones de privilegio, no les importa que el público se entere de su conducta desleal y egoísta, sólo les interesa salvar el pellejo creyendo que en este mundo todo se olvida en poco tiempo.
No saben que toda conducta impropia y vergonzosa queda para siempre grabada en el inconsciente y que finalmente buscará recuperar el equilibrio desarrollando una enfermedad somática.
En el mundo los científicos han trabajado incansablemente para lograr en poco tiempo obtener gran cantidad de vacunas, que si fueran distribuidas en forma equitativa evitarían la gran mayoría de las muertes; sin embargo lejos de ser una tabla de salvación para el mundo, se han convertido en la causa de muchos conflictos de intereses.
Cada país trata de beneficiarse económicamente con la venta de las vacunas y por supuesto son adjudicadas al mejor postor, dejando expuestas a miles de personas menos favorecidas, a los efectos más devastadores del virus y a la consecuente muerte.
Sin vacunas hay que permanecer en cautiverio, no ver ni hablar con nadie, abandonar proyectos, olvidar a los amigos y familiares y sólo comunicarse por internet o por teléfono. No obstante, todo eso que no es tan fácil, no parece ser suficiente para evitar el contagio, por lo tanto significa un sacrificio que en última instancia puede resultar inútil.
La vacuna es la única esperanza de salir de esta situación que ya está produciendo consecuencias dantescas. Por eso, a todos los que participan en las decisiones para obtener vacunas, les pido que hagan su mayor desinteresado esfuerzo para que todos podamos vacunarnos lo antes posible y de esa manera poder salvar vidas y volver a la normalidad.
Es hora de dejar de lado todos los mezquinos intereses políticos y pensar que todos estamos en peligro, porque el virus muta rápidamente y para defendernos es necesario actuar más rápido que él.
Malena Lede
Publicar un comentario
Muchas gracias por participar de este espacio!