¿EXISTEN LOS ÁNGELES? - Psicología Malena Lede

  


Muchos creen que en este mundo cada individuo tiene dos ángeles a su lado para cuidarlo de todo peligro.

  Lo cierto es que la mayor parte de las religiones cree en la existencia de los ángeles, que aunque no se manifiestan como seres celestiales, adoptan la forma necesaria y despliegan todo su poder para cuidarnos.

  No es fácil creerlo cuando en las grandes ciudades ocurren tantos accidentes y se cometen tantos crímenes, sin embargo, yo he vivido experiencias que me han confirmado que los ángeles están siempre cuidándonos;  pero como los seres humanos gozan de libre albedrío,  sólo pueden intervenir cuando les damos permiso y los llamamos.    

   Una de estas experiencias la viví un día mientras conducía mi auto por una conocida avenida de la ciudad de Buenos Aires.  

   Inesperadamente el motor de mi auto se detuvo y apenas pude detenerme justo al lado de la Estatua de los Españoles que se encuentra en el cruce de dos importantes avenidas, por una de las cuales yo transitaba.

   La estatua obliga doblar a los que circulan para sortearla y poder continuar circulando por la misma vía.

   Ese día yo quedé estacionada al lado de la estatua, en el medio de la avenida, y sin teléfono celular, porque todavía no existían, y aparentemente sin nadie a la vista para pedir ayuda, dado que se trata de un lugar de tránsito vehicular ligero y con pocos peatones..

   Parada en ese lugar no sabía qué hacer, cuando de pronto, como de la nada, aparecieron dos jóvenes fornidos al lado de mi ventanilla que amablemente me ofrecieron empujar mi automóvil hasta la acera más cercana.  

   Una vez que el auto quedó estacionado y seguro, estos jóvenes se ofrecieron a pasar por el Servicio Mecánico más cercano dado que se dirigían precisamente hacia donde se encuentra el Automovil Club Argentino.

   No los vi más pero al poco tiempo apareció el camión de auxilio.

   ¿Fue una casualidad que dos muchachos dispuestos a ayudarme sin que se los pidiera pasaran justamente por allí, cuando no había nadie alrededor? o fueron mis dos ángeles.

   Otro día, mi automóvil dejó de funcionar en  otra avenida de Buenos Aires, esta vez repleta de tránsito en hora pico.  

   En ese instante, sólo con la fuerza de la inercia logré parar detrás de un caballete de la compañía de electricidad que milagrosamente estaba haciendo unas reparaciones en ese preciso lugar, de modo que la detención de mi vehículo no molestaba a nadie.

   Cuando bajé del auto, me di cuenta que a unos metros de distancia  había una casilla telefónica desde donde pude llamar al mecánico.

   Claro que ahora con los celulares los ángeles deben tener menos trabajo, sin embargo me ocurrieron algunos casos más que no puedo atribuirlos solamente a la casualidad o a la buena suerte; cuando sufrí un asalto mientras caminaba por una de las veredas exteriores del Jardín Botánico..

   Al llegar a una de las esquinas, un muchacho trató de arrebatarme una delgada cadenita de oro que llevaba en el cuello, pero sólo logró romperla, porque tuvo que salir corriendo cuando dos jóvenes,  advirtiendo que estaba siendo asaltada, lo corrieron, lo alcanzaron y le dieron unas cuantas bofetadas.  De modo que no sólo no pudo robarme nada sino que también  salió maltrecho.

  Desde entonces salgo a todas partes muy tranquila porque sé que tengo dos ángeles que me cuidan en los momentos de peligro, porque los ángeles no son como nosotros los imaginamos, seres celestiales voladores con grandes alas, son personas como comunes como nosotros, dispuestas a ayudarnos cada vez que estamos en peligro y los llamamos.

Malena Lede