DONDE ESTÁ DIOS - Psicología Malena Lede

   

  Los creyentes hemos aprendido que Dios está en todas partes, pero ¿cómo imaginar a Dios en todas partes?

   Cada vez que estamos en profundo silencio, muchos tenemos la sensación de que no estamos solos aunque no haya nadie a nuestro alrededor, por lo tanto, si logramos concentrarnos, podemos percibir a Dios.

   Hay momentos en que podemos sentirnos plenos y felices, bien con nosotros mismos y en armonía con el mundo.  En esos momentos podemos sentir que Dios está con nosotros y tenemos necesidad de darle las gracias.

   Si amamos nuestro trabajo y estamos contentos con lo que hacemos, somos más felices y más sanos,  porque también en el trabajo que hacemos con amor está Dios.

  Si sabemos mirar la naturaleza,  ésta nos enseña que todo ser vivo necesita desarrollarse y crecer y que todo en este mundo es evolución.  En la exuberancia de la naturaleza podemos ver a Dios.

  Cuando sentimos piedad, compasión y amor, Dios se está manifestando en nosotros naturalmente para hacer el bien, porque sólo el amor es la fuerza unificadora que mantiene el orden universal.  En el amor, la compasión y la piedad está Dios.

  Dios es la vida y la muerte, los opuestos que hicieron posible la creación, por lo tanto Dios también está en nosotros y con nosotros.  

   Por qué muchos se sienten incompletos, solos y a la deriva, porque no creen en Dios y esta vida sin Dios no tiene ningún sentido.

   El que puede amar al prójimo como a sí mismo también ama a Dios, porque en el otro está Dios y el que quiere creer en Dios ya está creyendo en Él, porque es imposible creer en algo que no existe.   

   Estamos hechos a  imagen y semejanza de Dios por lo tanto tenemos la capacidad de ser como Él, sin ningún esfuerzo, naturalmente, siendo auténticamente como somos y tratando de llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos.

  Dios no necesita que estemos todo el día rezándole o adorándole, sólo pretende que cada uno de nosotros seamos quienes realmente somos.

  

Malena Lede