TRAGEDIA EN UN CUMPLEAÑOS DE 15

   Es cierto que a nadie le gusta tener que postergar una celebración familiar en forma indefinida, pero en estos momentos no podemos hacer oídos sordos a las restricciones vigentes para prevenir los contagios de corona virus, porque las consecuencias pueden ser catastróficas.

   No obstante, hace cuatro semanas, en la provincia de Salta, en el Municipio de Coronel Moldes se realizó el festejo clandestino de un cumpleaños de quince, que  lamentablemente dejó un saldo de ocho muertos, la madre de la quinceañera y siete de sus nueve tíos maternos, que habían asistido a la fiesta.

   Todos ellos comenzaron a registrar algunos síntomas que gradualmente se fueron agravando hasta provocarles el fatal desenlace.

  El médico que hizo pública la información señaló que ninguna de las personas que habían asistido a la fiesta estaba vacunada, ni siquiera los tíos fallecidos de la agasajada que eran mayores de 65 años.

  A veces, es más fuerte la realización de un deseo esperado mucho tiempo para satisfacer un mandato social, que ser racional,

    En los pueblos pequeños,  en los que es común que  todos se conozcan, las tradiciones familiares son más fuertes y se transforman en mandatos sociales que hay que obedecer, ya que es la forma de  mantener el status social al que se pretende pertenecer.

  Todos quisiéramos negar la peligrosidad de esta pandemia pero la verdad es que estamos lidiando con un enemigo invisible que nos amenaza con matarnos.

   Las vacunas son la esperanza de terminar con esta pesadilla, por eso, negarse a recibirla es no sólo arriesgarse uno mismo sino ignorar el mal que le podemos hacer a los demás y retrasar el fin de la pandemia.

   No se trata de tener miedo, sino de tener cuidado, de cuidarse y cuidar a los demás, de aceptar las reglas y no actuar individualmente ignorando las recomendaciones de los expertos.

  Sin duda la vida cambiará para mejor, porque no es malo tomar más distancia de los otros y tener menos exposición, estar más tiempo con uno mismo y desarrollar más nuestra vida interior.

Malena Lede