HIJOS QUE NO MADURAN - Psicología Malena Lede

 

    Es cada vez más común que existan jóvenes ya mayores de edad, que no tengan una vocación definida como para continuar estudios universitarios, ni tampoco se sientan orientados hacia el mundo laboral, principalmente cuando provienen de hogares donde sus padres trabajan y pueden mantener los gastos del hogar y disponen de cierto standard de vida acomodado.

   La falta de una necesidad económica básica y los altos niveles de exigencias y aspiraciones que suelen tener, combinados con la influencia de amigos más favorecidos,  los lleva a permanecer en un limbo, supuestamente a la espera que se produzca una salida milagrosa que cambie sus vidas.

  Pero lo más probable es que nunca se produzca ese milagro, más bien tendrán que reunir toda su fortaleza para tomar la iniciativa que les permitirá vencer la inercia y dedicarse con todo entusiasmo a buscar un trabajo.

  Hoy en día es muy importante hacer cursos breves que permiten una salida laboral rápida.  Los cursos breves son la llave maestra que puede introducir a los jóvenes y no tan jóvenes,  en todo tipo de disciplinas asociadas que les permitirá acceder al mercado laboral con buenas perspectivas.

  Cursar una carrera universitaria también es posible, pero en estos casos, lo recomendable no es dedicarse solamente a ella sino acceder a un trabajo de medio tiempo para solventar los gastos y para no sentirse demasiado exigidos a terminar la carrera lo antes posible, lo que no es aconsejable.

  Lo que no se puede alentar es a esperar lo imposible, o sea conseguir un trabajo de jerarquía sin saber nada.

  Sin embargo, estos jóvenes parecen ignorar esta condición y permanecen en un quietismo sin horizonte, dependiendo de la protección de sus padres que no sólo los tienen que mantener sino que además les tienen que dar dinero para que puedan salir.

  A mi entender, esta es una situación bastante grave porque de esa manera les resultará muy difícil salir de la zona de confort y poder cambiar.

  Existe muy poca gente con una vocación definida,  sólo son unos pocos los que heredan facultades especiales para dedicarse a las artes o a la música, de manera que esta es una situación bastante generalizada y que a medida que pasa el tiempo se hace más difícil de revertir.

  Por esta razón insisto que lo indicado en estos casos es hacer una carrera corta que no demande mucho tiempo pero que al mismo tiempo puede abrir caminos insospechados que tal vez jamás imaginaron.

  Hay quienes le gustan todas las carreras de alguna forma y hay otros que no pueden quedarse con ninguna.    En estos casos lo mejor es elegir la disciplina que les resulta más fácil sin prejuicios.

  Lo más importante es salir del estancamiento pero sin exigirse demasiado, ya que seguramente  han adquirido hábitos ociosos que muchas veces son difíciles de erradicar.

  El hecho de estar mucho tiempo inactivo sin ninguna obligación laboral puede generar problemas psicológicos, baja autoestima, obesidad, adicciones y hasta depresiones graves.

  Carreras cortas, esa es la solución posible y recomendable para estos jóvenes.

Malena Lede