ES TAN NECESARIO EMIGRAR? - Psicología Malena Lede

Es notable la cantidad de jóvenes y no tan jóvenes que han decidido abandonar Argentina para buscar lugares del mundo que creen más propicios para su desarrollo y crecimiento.

Quizás han tomado esa drástica decisión después de conocer bien las oportunidades que pueden ofrecerle otros países, aunque no siempre la gente emigra conociendo en profundidad lo que le espera.

Tienen que saber que  intentar ganarse la vida en cualquier otro lugar del mundo puede ser aún más difícil que en este país, dado que la falta de trabajo es un problema que aqueja a toda la humanidad, debido a la revolución tecnológica que se está produciendo; sin embargo el gusto por el riesgo y por las cosas nuevas puede entorpecer la visión de la realidad y hacer que imaginen un futuro de bienestar y opulencia en cualquier otro lado.

A mi entender no existen los éxitos económicos fáciles, al contrario, vemos a diario que quienes han sido muy exitosos en sus actividades han tenido que pagar un alto costo.

A veces se puede llegar a creer que en otros países,  sin tener los conocimientos necesarios,  se puede ganar mucho dinero pero eso es una ilusión sin fundamento porque los que se han ido también tienen que trabajar duro para hacerse un lugar.

No se pueden saltar etapas, primero hay que elegir adquirir la capacitación mínima que se necesita para hacer un trabajo para luego intentar adecuarse a las exigencias del mercado laboral.

Hoy en día, para empezar a trabajar,  ya no es tan imprescindible haber hecho una carrera universitaria de muchos años, ya que el mercado necesita gente que sepa hacer una tarea práctica bien aunque no tenga títulos.

Aunque parezca mentira muchas empresas no encuentran personal idóneo con habilidades específicas que pueden adquirirse en uno o dos años ni con capacidad de adaptación rápida.  

Los egresados de universidades pueden no tener tanta suerte ya que se sabe que sólo la práctica es lo que se valora en las empresas, más que los títulos, cuando buscan personal.

Las personas que deciden emigrar tienen que saber el idioma de su nuevo lugar de residencia, alquilar un lugar para vivir, que no es fácil ni barato y pagar todos sus gastos en la moneda local, de modo que ahorrar puede ser una quimera que no siempre podrán cumplir en un corto plazo.

Todos tienen que empezar desde abajo, al menos quienes no provienen de una familia adinerada, y los comienzos no son fáciles en ningún lado.

Es comprensible y diferente la situación de tantos inmigrantes europeos que huyendo de la guerra vinieron a intentar una nueva vida a América y aunque no les resultó nada fácil pudieron hacerse una posición después de muchos años.

Todos nos quejamos de lo inestable que es este país, de la inflación, de los gobiernos ineficaces, de la pobreza, de la falta de desarrollo, pero los que tal vez puedan hacer las cosas mejor deciden irse y entonces sólo quedan los inútiles.

¿Acaso existe algún país que no tenga problemas?  Todos tienen problemas y muchas veces más difíciles que nuestras dificultades.

Los habitantes de países muy "adelantados" sufren decadencia moral, graves adicciones a las drogas y al alcohol, climas muy rigurosos, gobiernos inescrupulosos,  monstruosas catástrofes naturales.

Nosotros tenemos un país con mucho potencial y riquezas naturales; el mejor aire para respirar, agua en abundancia, un clima benigno, sin la amenaza de eventuales catástrofes y con pocos habitantes. Deberíamos estar en una posición económica privilegiada y sin embargo tenemos que depender de otros países más desarrollados.

Ese desarrollo sólo lo podemos lograr entre todos, unidos y no separados, cada uno desde su lugar, trabajando con entusiasmo, sin desear que los gobiernos fracasen y sin aconsejar a los jóvenes que se vayan a otro lado.

Malena Lede