POR AMOR O POR DINERO- Psicología Malena Lede

    Cómo eligen a sus parejas las mujeres?  Antiguamente los matrimonios eran arreglados por los padres y tenían que aceptar unirse a quienes ellos eligieran, por lo general por conveniencia, pero ahora, que pueden elegir ellas, no siempre se deciden a aceptar a hombres que no les brinden seguridad y apoyo económico.

   Parecería que el romanticismo sólo existe en las películas, porque en esta realidad que vivimos son muchas las mujeres que prefieren instruirse, cursar una carrera universitaria o adquirir los conocimientos necesarios para defenderse en la vida solas; y si deciden compartir su vida con alguien es bastante común que elijan el mejor partido. 

   El amor romántico se ha perdido, Romeo y Julieta son leyenda y en estos tiempos lo que prevalece es el deseo de tener una vida cómoda, en una casa confortable, donde no falte el dinero y se puedan cubrir todas las necesidades.

  Sin embargo, si ahondamos un poco en la historia de la humanidad, este modelo de elección de pareja es más antiguo de lo que cualquiera puede llegar a creer y no depende tanto de los usos y costumbres sino que también es la forma que tienen los animales para aparearse.

  Los primates que no viven en cautiverio tienen una organización social bastante estructurada y el que no cumple las reglas del macho dominante es alejado de la manada, quedando destinado a morir solo por estar alejado de sus pares y no contar con su apoyo. 

  Las hembras del grupo, eligen para aparearse al macho con los mejores atributos y rechazan a los más débiles, y la razón es engendrar las crías más fuertes y saludables, asegurándoles su futuro.

  Esta conducta es la misma forma de elegir pareja de muchas especies y si desean conocer más sobre este tema les recomiendo un libro de Vitus B. Dröscher, "Calor de Hogar", en el que este autor revela, a la luz de las más recientes investigaciones etológicas y zoológicas, cuáles son las leyes que rigen la reproducción de los animales,  cómo se comportan en el nido y cuidan a su prole, a qué extremo llega el instinto materno, lo importante que puede ser la satisfacción de ser padre o hijo en el mundo animal, cómo resuelven los animales sus problemas familiares,y por qué los animales son buenos padres pese a no buscar voluntariamente la paternidad, cuando en otra circunstancia su conducta está condicionada por un pronunciado egoísmo.

  Cómo una cebra puede enfrentar a un león para vengar la muerte de su cría y una hembra jabalí puede dar un salto olímpico para atravezar una cerca de alambre para reunir a sus pequeñas crías extraviadas, nos muestra que al contrario de los seres humanos, los animales  conservan su instinto natural de cuidar de su familia.

   Lamentablemente, el lazo humano entre padres e hijos suele no existir, produciendo la indiferencia y la frialdad de los sentimientos en los jóvenes una angustia que muchas veces los lleva a la frustración y a la agresión.

  Son muchos los padres que obsesionados con sus tareas laborales o intelectuales  dejan de sentir sus impulsos naturales y se alejan de sus hijos.

  Dröscher está convencido de que muchas desviaciones psicológicas se evitarían si los padres volvieran  a ofrecer a sus hijos el calor de hogar que necesitan.

  Afortunadamente las mujeres que se unen a una pareja por conveniencia, parece no ser sólo debido a un impulso para disfrutar de mayores comodidades en la vida sino también al hecho de existir aún en ellas el impulso instintivo de proteger a su descendencia.

Malena Lede