2013/05/13

La Valentía



La diferencia entre una persona cobarde y otra valiente es que el cobarde se paraliza por el miedo y el valiente sigue adelante aunque tenga miedo.

La persona valiente es cada vez más valiente porque lo emociona experimentar el desafío de lo nuevo y desconocido que es lo que lo hace sentir vivo; pero el cobarde es cada vez más cobarde porque renuncia a toda aventura, aceptando como forma de vida el aburrimiento.

El valiente es cada vez más fuerte y más inteligente, el cobarde se queda con lo que le resulta familiar, acostumbrado, cómodo y no aprende nada nuevo.

El miedo nos hace esclavos, por eso el cobarde se esclaviza pero el valiente se entrega, no se resiste, tiene coraje y confianza; sabe que el peligro no se puede evitar pero se atreve a enfrentarlo.

El cobarde especula, piensa con la cabeza porque necesita seguridad; el valiente piensa con el corazón y se arriesga.

Al corazón le gusta arriesgarse, el corazón es esperanza y sueña con el futuro; pero a la cabeza le gusta calcular; es memoria, pasado acumulado, algo que no se puede cambiar.

El valiente se atreve a equivocar, porque el error es la característica de la libertad y porque no hay certezas sólo misterios para revelar.

Crecer significa no cometer dos veces el mismo error y lo que es bueno o malo en un momento dado nadie lo sabe, hay que discriminar en el mismo acto presente, lo bueno es lo que está en armonía con la existencia y lo malo es lo que no está en armonía. Porque lo que es bueno ahora puede ser malo más adelante y lo que es malo ahora puede llegar a ser bueno después.

Solamente estando plenamente consciente se puede discriminar qué es bueno o malo en el presente, adaptándose a los cambios.

El valiente se enfrenta a la realidad sin intermediarios, sin apoyos ocasionales, sin guías ni recetas de vida, sin creencias.

El valiente puede encontrar la verdad en la experiencia, haciéndole frente; el cobarde busca la verdad en la creencia y no puede ver la montaña delante de sus ojos.

Las personas no confían en su inteligencia porque tienen miedo de engañarse; pero la confianza es la mejor expresión de la inteligencia.

El miedo es el que produce las dudas y la inseguridad; y la inteligencia es la que nos da confianza, coraje, integridad.

La mente mediocre se apoya en el conocimiento porque no tiene confianza en sí misma.

La vida no se puede explicar porque es un misterio que sólo se puede experimentar y la mente que busca explicaciones es una mente miedosa.

La persona madura mentalmente es la que no se hace más preguntas y se sumerge en la vida con coraje y sin miedo.

Existe una gran diferencia entre confianza y creencia, la confianza es indestructible y es personal, la creencia puede ser destruida y es social.

El inocente tiene claridad y coraje, es el que muere a cada instante y vuelve a nacer puro y transformado.

El mundo será mejor cuando los padres aprendan de la inocencia de sus hijos.

Malena

Fuente: “Coraje, la alegría de vivir peligrosamente.” Osho.







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